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Paro cardiaco Recomendación de la AHA La American Heart Association aconseja al público que esté preparado para las emergencias cardiacas:
¿Qué es el paro cardiaco? El paro cardiaco es la interrupción súbita y abrupta de la función cardiaca. La víctima puede tener o no un diagnóstico de enfermedad del corazón. También se conoce como paro cardiaco súbito o paro cardiaco inesperado. La muerte súbita, también llamada muerte cardiaca súbita, ocurre pocos minutos después de la aparición de los síntomas. ¿Cuál es la causa de un paro cardiaco? El motivo subyacente más común para que los pacientes mueran súbitamente debido a un paro cardiaco es la enfermedad coronaria. La mayoría de los paros cardiacos que terminan en muerte súbita ocurren cuando los impulsos eléctricos del corazón enfermo se aceleran (taquicardia ventricular), se vuelven caóticos (fibrilación ventricular), o ambas cosas. Este ritmo cardiaco irregular (arritmia) hace que el corazón deje de latir súbitamente. Algunos paros cardiacos se deben a una desaceleración extrema del corazón. Esto se conoce como bradicardia. Además de las enfermedades y el ataque al corazón, existen otros factores que pueden causar un paro cardiaco. Entre éstos se encuentran el paro respiratorio, la electrocución, el ahogamiento, la asfixia y el trauma. El paro cardiaco también puede ocurrir sin ninguna causa conocida. ¿Puede revertirse el paro cardiaco? La muerte cerebral y la muerte permanente comienzan a ocurrir en apenas cuatro a seis minutos después de que una persona sufre un paro cardiaco. El paro cardiaco puede revertirse si se lo trata a los pocos minutos con un choque eléctrico al corazón para restaurar el latido cardiaco normal. Ese proceso se conoce como desfibrilación. Las probabilidades de supervivencia de una víctima se reducen de siete a diez por ciento por cada minuto que pasa sin RCP y desfibrilación. Pocos intentos de reanimación tienen éxito después de diez minutos. ¿Cuántas personas sobreviven a un paro cardiaco? No existen estadísticas sobre el número exacto de víctimas de paro cardiaco que se producen cada año. Se calcula que más del 95 por ciento de las víctimas de paro cardiaco mueren antes de llegar al hospital. En las ciudades donde se administra la desfibrilación en cinco a siete minutos, el índice de supervivencia por paro cardiaco súbito es de hasta 30 a 45 por ciento. ¿Qué puede hacerse para aumentar el índice de supervivencia? La reanimación cardiopulmonar a tiempo y la desfibrilación rápida, junto con una atención avanzada temprana, pueden dar por resultado altos índices de supervivencia en los casos de paros cardiacos que ocurren en presencia de otras personas. Por ejemplo, en junio de 1999 se instalaron desfibriladores externos automáticos (DEA) en lugares altamente visibles en los aeropuertos O'Hare y Midway de Chicago. Durante los primeros diez meses, se produjeron catorce paros cardiacos, doce de los cuales presentaban fibrilación ventricular. Nueve de las catorce víctimas (el 64 por ciento) fueron reanimadas con un AED y no sufrieron daño cerebral. Si los transeúntes iniciaran RCP de manera más constante, si los AED estuvieran más ampliamente disponibles y, si todas las comunidades alcanzaran un índice de supervivencia por paro cardiaco del veinte por ciento, se calcula que cada año se podrían salvar 40,000 vidas más. La muerte por paro cardiaco súbito no es inevitable. Si más personas reaccionan con rapidez llamando al 9-1-1 y administrando RCP, se pueden salvar más vidas.
Vea también: Arritmias Reanimación cardiopulmonar (RCP) Cocaína, marihuana y otras drogas Desfibrilación Emergencias cardiovasculares Ataque al corazón Síntomas y señales de aviso del ataque al corazón Muerte cardiaca súbita Fibrilación ventricular |
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